Discurso Acto Conmemoración Fallecimiento Raúl Alfonsín

 





Alfredo Aciar, 31 de marzo de 2022

Buenas noches, bienvenidos. Gracias por estar en este lugar y en este momento tan importante para nosotros los radicales, en particular, pero también para los argentinos, en general, por la trascendencia de la figura y obra del Dr. Raúl Alfonsín, quien lideró un proceso histórico que incluyó a todas las expresiones políticas del País, y nos legaron, a todo el pueblo argentino, la consolidación del sistema democrático, para siempre.

Actualmente, a nadie se le ocurre por ventura ir a golpear la puerta de los cuarteles, para pedirle a los militares, que resuelvan los problemas del gobierno, sea del partido político que sea.

Todos los que tienen más de 50 años, saben íntimamente que el periodo democrático iniciado el 10 de diciembre de 1983 ha tenido como resultado favorable e indiscutible, que todos los argentinos, unánimemente, pensamos y creemos que los problemas de la sociedad se solucionan con la alternancia de gobiernos democráticos. Es un gran legado y hay que reconocerlo.

Ahora bien, la democracia ha sido una condición necesaria, pero no suficiente al momento de resolver nuestros problemas económicos y sociales; y eso, también hay que decirlo y reconocerlo, para poder solucionarlo.

Hasta el momento, no hemos sabido, como sociedad organizada, resolver los problemas de inflación, de falta de crecimiento económico y escasa generación de empleos genuinos y de calidad.

Desde el 83 a la fecha hemos venido oscilando, en un comportamiento pendular, entre gobiernos de centro izquierda y centro derecha, pero los problemas de la sociedad argentina siguen estando allí, “vivitos y coleando”.

No es casual que hayan crecido, las expresiones políticas más extremas, tanto por derecha como por izquierda, sostenidas fundamentalmente por los jóvenes.

La juventud, en general, al estar despojada de intereses económicos, palpan como nadie que los partidos que nos han gobernado no han resuelto los problemas socioeconómicos fundamentales de nuestra República.

Realidad Nacional

La Argentina no crece ni genera empleo genuino desde 2011 a la fecha. ¡¡¡Más de 10 años!!! Desde el apogeo del gobierno populista de CFK, cuando iban por todo; pasando por la lluvia de inversiones del gobierno de Cambiemos, que jamás llegó; hasta la actualidad de Alberto, que sin más argumento que echarle la culpa de todo a Macri y a quien se le cruza por delante, anda “piloteando” su gobierno, sin más objetivo que intentar llegar al fin de su mandato.

En este contexto, dentro de Juntos por el Cambio, hemos acusado recibo de esta realidad y todos entendemos que debemos llegar al Gobierno, sea Nacional, Provincial o Municipal, el 10 de diciembre de 2023, con un programa de gobierno serio que cimente las bases sólidas de una senda de crecimiento y desarrollo económico, que nos lleve a los argentinos, pero sobre todo a las futuras generaciones, a una situación de bienestar.

Señoras y Señores, ya no se puede tolerar más hipocresía. Las cosas deben ser llamadas por su nombre.

La causa principal de nuestros males económicos es el déficit fiscal crónico. Nuestro gobierno nacional, gasta más de lo que recauda; y la consecuencia de eso, es más deuda y más inflación. O sea, más pobreza, presente y futura. No se trata de una cuestión de izquierdas o derechas, se trata de ser razonables y reconocer esa verdad de Perogrullo.

La segunda causa del derrotero económico es la desigualdad territorial en la ejecución de los gastos del gobierno argentino y en la distribución de los recursos de origen nacional. En el primer caso, podemos citar los 12.000 millones de dólares gastados el año pasado en subsidios a la energía y el trasporte, que equivalen al 3% del PBI, que se erogan mayoritariamente en el AMBA. En el segundo caso, sólo para citar un caso paradigmático, el 75% del producto bruto de la provincia de Formosa está explicado por recursos fiscales de origen nacional. En San Juan, ese número es el 40%. Evidentemente, es un país donde hay hijos y entenados.

La tercera causa es el eterno proteccionismo de las industrias radicadas en las grandes urbes del país y Tierra del Fuego, que nos hace pagar más caro los automóviles, la electrónica y cualquier bien industrializado. Nada de eso se produce en San Juan y mucho menos en Jáchal.

En síntesis, las causas de nuestra paupérrima realidad están fundadas en un sistema que privilegia los votos del AMBA y los derechos que supieron conseguir ciertas provincias “amigas” del poder de turno, en detrimento de una Nación escuálida sin margen para mejorar el destino de los argentinos.

No obstante, no voy a dejar pasar la oportunidad de mencionar que el PEN, además de la presidencia y la jefatura de gabinete, tiene 20 ministerios que manejan un total de 200 organismos. Estamos convencidos que semejante tamaño de la administración pública nacional, no se justifica bajo ningún punto de vista y no se puede seguir tolerándolo.

La contrapartida de haber llevado adelante esta política es la falta de competitividad de nuestras economías regionales. La falta de Tratados de Libre Comercio con los bloques económicos más importantes del mundo, la falta de una red de FFCC modernos, la escasez de financiamiento a tasas razonables, la elevada presión fiscal y un clima de negocios dominado por una inestabilidad fenomenal, impide que los sanjuaninos podamos colocar en el mundo nuestros vinos, aceites de oliva, aceitunas en conserva, frutas frescas, desecadas, secas e industrializadas, como así también las hortalizas frescas e industrializadas, como lo hace Chile (que tiene plantada hasta las montañas). Todo eso lo podríamos producir en Jáchal.

Realidad Provincial

Por esa razón, las provincias argentinas que han decidido llevar adelante un modelo de desarrollo económico, no han tenido más opción que la explotación de un recurso natural, como ha sido el caso de la minería en el caso de San Juan.

El desarrollo minero trajo tres cuestiones, básicamente, a San Juan: un importante crecimiento económico; una mayor disponibilidad de recursos fiscales (por regalías mineras e incremento de recaudación de IIBB) que le permitió a la provincia realizar una expansión de la inversión pública; y, un aumento del salario promedio.

En términos relativos a la Nación, ese crecimiento se puede corroborar muy fácilmente. El San Juan minero representa el 1,1% del PBI, cuando históricamente fue alrededor del 1%. En otras palabras, la provincia mejoró un 10% el valor agregado de su producción, respecto de la Nación. Sin embargo, cuando se analiza lo ocurrido con el empleo privado registrado, San Juan es el 1,3% del total nacional, al igual que hace 20 años atrás. En síntesis, la minería trajo una mayor producción a San Juan, pero sin modificar significativamente el empleo privado registrado.

En definitiva, el desarrollo minero le ha dado a San Juan una estabilidad en sus finanzas que antes no tenía y una cantidad de recursos extraordinarios que, según nuestro criterio, deberían ser mejor utilizados para sentar las bases de un desarrollo sectorial y territorial equilibrado.

Cuando decimos desarrollo sectorial y territorial equilibrado, nos estamos refiriendo a lo que nos falta, por ejemplo, acá en Jáchal.

 Realidad Departamental

Jáchal tiene, solamente, el 3% de la población de San Juan. Sin embargo, hace poco más de 100 años, nuestro departamento tenía cerca de 9.000 habitantes cuando San Juan andaba por los 13.000. Hoy somos 24.000 y en el Gran San Juan son 750.000. Está más que claro nuestro deterioro relativo.

No tenemos duda de que una de las causas de dicho deterioro es la falta de infraestructura económica y social. La deteriorada RN 40, el hecho de no disponer de gas natural que permita el desarrollo industrial. La menor disponibilidad de agua para el riego agrícola por falta de obras de impermeabilización. La inexistencia de centros de formación y/o capacitación para adiestrar la mano de obra para trabajar en la minería, entre otras cuestiones, representan una “bofetada” a nuestra inteligencia y honorabilidad.

Por más prioridad que tengan los jachalleros a la hora de trabajar en minería, muchos de nosotros no disponemos de las capacidades para hacerlo. La gran mayoría de los empleos mineros se cubren con gente proveniente del Gran San Juan o de otras provincias. Esa es la realidad.

En definitiva, la falta de infraestructura económica y social es una limitante para el desarrollo de nuevos negocios y un “pie encima” al crecimiento del empleo genuino.

Hoy, la mayor parte de la PEA de Jáchal que tiene el privilegio de un trabajo registrado, depende del sector público. En la minería, sólo tienen cabida el 10% de los ocupados jachalleros, en el mejor de los casos.

Jáchal, tiene una demanda total de trabajo de unas 7.000 personas, pero entre trabajadores registrados y cuentapropistas hay espacio para 5.000 personas. Por lo tanto, hay 2.000 jachalleros y jachalleras que viven de un trabajo informal o se encuentran desempleados. Modificarles la vida laboral a esos coterráneos será la prioridad de mi Gobierno.

Por eso vamos promover el agregado de valor a la producción agropecuaria. No vamos a descansar hasta capacitar la mayor cantidad de mano de obra posible, para que puedan acceder a los empleos que genera la minería. También vamos a darle gran importancia al desarrollo turístico, generando productos turísticos bien definidos y alineando la inversión en infraestructura económica en esa dirección. Queremos montar un parque solar para ser un municipio energéticamente neutro. Finalmente, y para no hacer tan extenso mi discurso, vamos a impulsar un centro tecnológico que forme y capacite las futuras generaciones de jachalleros y, por qué no, a estudiantes de otros departamentos sanjuaninos y de provincias vecinas. En definitiva, lo que vamos a intentar hacer es parar, de una vez por todas, ese proceso de destierro que nos condena y nos parte las familias. Mi objetivo es que, de Jáchal, sólo se vayan los que deseen irse. Ni uno más.

A todos los presentes, hemos venido a honrar a Alfonsín, el paladín de la democracia, pero también un dialoguista y un progresista incansable. Es por esto, que nuestro mejor homenaje será elevar bien altas esas dos banderas: el diálogo y el progreso. Por eso, convoco a mi querido pueblo de Jáchal, más allá de sus banderas y corazones políticos, a acompañarnos en esta nueva gesta que hoy se presenta en sociedad, para poner a nuestro pueblo en el sitial de orgullo que nos merecemos.

Somos Jáchal y queremos ser escuchados y reconocidos, para sentirnos definitivamente parte de esta gran provincia que queremos y respetamos. Solo estamos pidiendo igualdad de oportunidades, lo demás dependerá de nosotros. Muchas gracias.





Comentarios

Entradas más populares de este blog

Comercialización de semillas de hortalizas- Ing.Pedro Eliseo Lesser- Primer Congreso Departamental de Desarrollo Económico y Medio Ambiente Jáchal 2022

"Gestión del recurso hídrico en épocas de emergencia" por el Ing. Civil Ángel Rubén Villodas. Primer Congreso Departamental de Desarrollo Económico y Medio Ambiente

"Visión del Jáchal que proyectamos y queremos" por el Mg. en Economía Alfredo Aciar. Primer Congreso Departamental de Desarrollo Económico y Medio Ambiente Jáchal 2022.